miércoles, 24 de noviembre de 2021

La epidemia de cólera de 1855 en Alcalá la Real

La segunda pandemia colérica registrada en el siglo XIX partió del subcontinente indio en 1842, llegó a Constantinopla en 1847, a Vigo en noviembre de 1853 y a Barcelona en julio de 1854. Desde esta última ciudad se extendió por todo el litoral mediterráneo. En el conjunto del territorio español, los afectados, según el Ministerio de Gobernación, fueron 829.189 y los fallecidos 263.744; lo que da una letalidad de un 31%, superior a la de la epidemia de 1833-35, según muchos investigadores, en torno al 23%.

Al igual que en el caso de la epidemia de 1834, las cifras referentes al cólera pecan por defecto. El análisis de la mortalidad indica una acusada sobremortalidad femenina, unas 160 mujeres por cada 100 hombres, y una distribución muy desigual de las edades de fallecimiento: los grupos de edad con una mayor frecuencia de muertes son adultos con edades comprendidas entre los 31 y los 60 años y niños con edades entre 0 y 4 años.

En lo que se refiere a Alcalá la Real hay que decir que la amenaza de una nueva epidemia de cólera era patente desde finales de la década  de 1840 y por ello se tomaron medidas encaminadas a su prevención. Una de ellas fue la fundación de la Junta de Sanidad el 12 de julio de 1847, en cuyas sesiones se trató este tema en diversas ocasiones. Quizá una de las decisiones que más trascendencia tendría fue la adoptada el 5 de septiembre de 1854 en la que se dio cuenta de la Real Orden de 25 de y 26 de agosto de dicho año, por la que se prohibían los cordones sanitarios y se prevenía que se diese parte de la existencia del cólera cuando estuviese científicamente justificada. A pesar de todo ello, el cólera volvió a surgir de nuevo en 1855, año en el que se registraron en Alcalá la Real un total de 100 defunciones debidas al cólera morbo (en la de 1834 fueron 583), de las que 85 tuvieron lugar en el casco urbano y 15 en las aldeas.

En la sesión municipal celebrada el 16 de junio, el síndico Gregorio de la Torre comunicó que varios vecinos le habían pedido hacer rogativa a Nuestra Señora y Patrona María Santísima de las Mercedes para suplicarle se dignara interceder con su Divino Hijo a fin de librar a esta ciudad del terrible azote del cólera morbo. El Ayuntamiento acordó celebrar rogativa-procesión el 20 de junio,  trasladando la imagen de la Virgen de las Mercedes desde Consolación hasta la iglesia de la Veracruz, algo habitual en la mayoría de las rogativas, donde debía permanecer hasta la antevíspera de su festividad.

El primer fallecimiento relacionado con el cólera tuvo lugar el día 17 de junio. No se registraron más defunciones por esta causa hasta el día 4 de julio, siendo a partir de entonces cuando se acumularon las defunciones por cólera morbo. Probablemente a lo largo del mes de junio se produjeron algunos fallecimientos más debidos a esta enfermedad sin que se hubiesen registrado como causados por el cólera morbo. Esto fue una práctica habitual en la época, en la que existía reticencia a hacer constar como causa del fallecimiento la citada enfermedad. En este sentido, el acta de la reunión de la Junta de Sanidad del 30 de junio de 1855 recoge que los facultativos de entonces tenían constancia de casos que denominaban sospechosos e incluso hablaba de fallecidos por falta de recursos. Igualmente se recomendaba qué medios higiénicos debían usarse a juicio de los facultativos para evitar la enfermedad. También se acordó prohibir la venta de pescado y de otros comestibles insanos después del 8 de julio.

En la creencia de que el cólera se transmitía por los aires contaminados, se ordenó quemar plantas aromáticas, como el romero, en las calles en las que había más contagiados por la enfermedad.

Una vez desatada y reconocida, la epidemia debió causar pánico en la población y para evitarlo en lo posible, en la sesión de la Junta del 24 de julio de 1855, se prohibió el toque de campanas a muerto y al sacramento de la extremaunción. El punto álgido de la epidemia se alcanzó en la semana del 6 al 12 de agosto, en la que se registraron 21 defunciones por cólera. A partir de entonces el número de fallecidos comenzó a remitir progresivamente hasta finalizar en los primeros días de septiembre.

La epidemia no afectó por igual a la población alcalaína y, de hecho, hubo calles en las que se acumularon un mayor número de fallecimientos que en otras; es el caso de Antón Alcalá, Rosa, La Peste y Los Caños. Así se reconoce en el acta de la Junta de Sanidad celebrada el día 13 de agosto en la que además se insta a tomar medidas higiénicas como que se queme romero y otras plantas aromáticas en las calles en las que hubiera más acometidos o a que se encalen las habitaciones en las que hubieran fallecido coléricos pobres. Otra medida acordada en esta reunión con la finalidad de prestar una mejor atención a los enfermos fue dividir el pueblo en tres secciones o cuarteles, a cargo de cada una de las cuales estaría un médico. El cuartel que registra más casos es el  primero  y más concretamente las calles cercanas al Juego Pelota.

La población se declaró libre de la epidemia colérica en la sesión de la Junta de Sanidad celebrada el día 9 de septiembre de 1855. El Te Deum de acción de gracias se cantó el día 12 de septiembre del mismo año. Sin embargo, las actas aún registrarían un último deceso por cólera el 19 de octubre de 1855.

Al igual que se ha descrito en otras poblaciones españolas, en Alcalá la Real la mortalidad por cólera afectó más a las mujeres que a los hombres. En el casco urbano, fallecieron 51 mujeres a causa de la enfermedad frente a 34 hombres. El tramo de edad más castigado por la epidemia fue el de los niños menores de 5 años, que acumuló 16 fallecimientos.  

Y también al igual que en muchas otras poblaciones españolas, dos fueron los factores que propiciaron la difusión de la epidemia colérica por la geografía alcalaína: por un lado la prohibición de los cordones sanitarios, y, por otro, la consideración de que la causa de la epidemia se hallaba ligada al aire o a la atmósfera.

    La prohibición de establecer cordones sanitarios consta en el acta ya aludida de la sesión de 5 de septiembre de 1854. Con respecto a esta cuestión y con respecto a años anteriores, se produjo un cambio en la actitud del Gobierno. Se pasó de procurar el máximo aislamiento en las poblaciones a permitir la libertad de comunicaciones, con lo cual se facilitaba la difusión de la enfermedad. Se llegó a decir que los cordones sanitarios eran sanitarios en el nombre y mortíferos en la práctica.  Esta actitud estaba determinada por los efectos económicos perjudiciales que conllevaba el establecimiento de estas medidas de aislamiento. Esta problemática también ha tenido gran eco durante la pandemia actual con motivo de los confinamientos llevados a cabo por municipios, autonomías y países.

Por otro lado, la consideración de que la  causa del cólera se hallaba en el aire y se transmitía por él en lugar de por las aguas contaminadas impidió establecer medidas más efectivas frente a la epidemia. Y de igual modo podríamos hablar en cuanto a los tratamientos, a los que ya aludíamos en una entrada anterior de este blog. Una vez más, en el desarrollo de esta epidemia, encontramos paralelismos con la pandemia actual. Los avances científicos han permitido tener un conocimientos muy rápido del agente causante de la pandemia actual, el SARS-Cov-2; muy poco tiempo después de que se declarara la pandemia en China se conocia al coronavirus e incluso se había secuenciado su genoma. Y, quizá por similitud con otros virus respiratorios, se pensó que podría transmitirse por las gotitas respiratorias en lugar de por aerosoles, como actualmente se ha comprobado; en este sentido, recordemos que al inicio de la pandemia no se vio tan necesario como después llegó a ser el uso de la mascarilla. O cómo determinadas situaciones estudiadas experimentalmente acerca de la pervivencia del virus en superficies señalaba a los objetos como posibles vectores de transmisión. Indudablemente la mejor forma de luchar contra una enfermedad infecciosa es la higiene, pero quizá se descuidaron otras formas de contagio como el contacto cercano entre individuos a través de los aerosoles. Y es que, como ya hemos repetido en distintas ocasiones, la historia nos enseña que las epidemias tienen devenires que se repiten a lo largo de los siglos y que, aún con nuestros avances científicos, constituye una herramienta importante en la lucha contra las enfermedades.


Para más información ver nuestros trabajos:

    • “El cólera de 1855 en Alcalá la Real”. Programa de la Virgen de las Mercedes, 1999, pp. 86-91.
    • “La Junta Municipal de Sanidad y el cólera de 1855 en Alcalá la Real”. Anuario de  Hespérides, VIII. Alcalá la Real, 2001, pp. 463-478.
    • “El cólera morbo asiático en Alcalá la Real”. Pasaje a la Ciencia, nº 14. Alcalá la Real, 2011, pp. 29-41.

lunes, 22 de noviembre de 2021

Y superamos las 10.000 visitas

 Hay logros que no se consiguen tanto por méritos propios como por los de aquellas personas que nos han seguido a lo largo de casi el año que llevamos de andadura. Hemos tenido la inmensa satisfacción de superar las diez mil visitas, algo que ni en nuestras mejores espectativas confiábamos en alcanzar. Y como decimos es algo que debemos a quienes nos han leído en estos meses.

De entre las 62 entradas que han aparecido hasta ahora, han tenido mayor interés las dedicadas a las personas e instituciones que han estado en primera línea actuando frente a la pandemia. Se trata de las entrevistas a Agustín Callejas -el director del centro de salud- o a Marino Aguilera -alcalde de Alcalá la Real-, así como a los directores de los distintos centros educativos de nuestra localidad. También ha tenido un número importante de lecturas la dedicadas a la historia de la vacunas.


Y también muy satisfechos porque este blog no sólo ha sido leído en el entorno local; también nos consta que hemos tenido visitas de distintos países, tal y como nos muestran las estadísticas del blog y reseñamos en los gráficos anteriores.

Pero aún nos queda algo que mejorar, y es la comunicación con nuestros lectores. Uno de los objetivos que nos proponíamos para este blog era el intercambio de experiencias, pareceres, entre quienes los seguimos a través de los comentarios que se pueden hacer a las distintas entradas. De nuevo invitamos  a nuestros lectores a que particpen en el mismo enviando sus comentarios.

Y no queremos acabar esta entrada sin mostrar de nuevo nuestro más sincero agradecimiento a quienes nos han seguido durante estos meses. Nos seguimos viendo en nuestro blog.

lunes, 15 de noviembre de 2021

Datos Covid-19 en Alcalá la Real: 1 - 12 de noviembre de 2021

La evolución de la pandemia de la COVID-19 en nuestro municipio durante la primera quincena de noviembre se ha caracterizado por la continuación de la fase de estabilización iniciada en el pasado mes de septiembre. De los nueve días en que ha habido registro, no lo hubo el 1 por ser festivo, sólo ha habido dos contagios el día 9; cifra esta inferior a los cinco que hubo la quincena anterior.

Como  consecuencia de ello la tasa de incidencia acumulada a 14 días ha seguido una evolución positiva bajando 13,8 puntos desde 23 el viernes 29 de octubre a 9,2 el viernes 12 de noviembre. Este ligero descenso contrasta con las pequeñas subidas, pero continuadas, que se están dando en la provincia jiennense (de 35,5 a 42,1), Andalucía (de 33,9 a 42,2)  y España (49,8 a 71,5). En todos los casos habrá que estar atentos a la evolución de esta incidencia en las próximas semanas para comprobar si solo se trata de un rebrote o hay un cambio de tendencia. Ahora, y mientras se define cómo continuar con la estrategia de vacunación, es necesario seguir aplicando las medidas de precaución ya conocidas, sobre todo cuando nos encontremos en interiores.

En estas dos semanas se han curado 4 personas y no ha habido defunción alguna. Terminamos la quincena con 2270 curados, 53 decesos y 3 casos activos.

A día 12 de noviembre, nuestro municipio tiene la incidencia a 14 días más baja de la provincia entre los municipios con más de 20 000 habitantes (9,2). Le siguen Úbeda (14,6), Linares (24,4), Martos (32,9), Andújar (46,4) y Jaén capital (87,8). Los dos últimos con una tasa superior a la provincial (42,1).

Esta incidencia, como ya hemos indicado, también ha subido en Andalucía. Hay cuatro provincias con una tasa inferior a la autonómica (42,2): Sevilla (23,5), Granada (25), Cádiz (29) y Jaén (42,1) y otras cuatro que la tienen por encima: Almería (49), Málaga (56), Córdoba (71,7) y Huelva (75,8).

En cuanto a los datos de vacunación en nuestro municipio apenas si hay cambios. La principal novedad está en que el tramo de edad de 20 a 29 años ya ha alcanzado el 80% (80,1%). También sigue administrándose la tercera dosis a los mayores de 70 años.

viernes, 12 de noviembre de 2021

La epidemia de cólera de 1834 en Alcalá la Real

El cólera tuvo una gran relevancia en nuestro país durante el siglo XIX, pues al menos en tres ocasiones se extendió de modo general a lo largo de su geografía: entre 1833 y 1834, durante los años comprendidos entre 1853 y 1855 y,  finalmente, en 1885. A estos tres episodios importantes hay que unir otros brotes menores, de desigual distribución e importancia, que tuvieron lugar en 1860 y en 1865. Será la primera de ellas la que estudiemos en esta ocasión.

En lo que se refiere a Alcalá la Real, el cólera de 1834 supuso la crisis de mortalidad de mayor intensidad de todas las registradas a lo largo del siglo XIX. En palabras del historiador alcalaíno Antonio Guardia Castellano, la más aciaga. De ella ha quedado constancia en diversas fuentes históricas: actas de Cabildo y de la Real Junta de Caridad,  y registro de entradas y salidas de enfermos del Hospital.

Ante la amenaza que suponía la llegada del cólera morbo asiático, la población alcalaína estableció un cordón sanitario que aislaba a la ciudad desde el 11 de septiembre de 1833 hasta el 10 de mayo de 1834, fecha en la que se levantó y dejó a la población expuesta ante la enfermedad. Esta medida nos recuerda las restricciones a la movilidad que se han llevado a cabo en municipios, comunidades autónomas y países en la pandemia actual de la COVID-19.

Muy pronto aparecieron los primeros casos, aunque las autoridades tardaron meses en reconocerlo, situación que se ha vuelto a repetir en numerosas epidemias, también en la presente. La primera referencia al cólera morbo aparece en el registro de entradas y salidas de enfermos del Hospital. El día 2 de junio se produjo el primer ingreso de un afectado por la enfermedad. A pesar de ello, no se reconoció durante el mes de junio la existencia de la epidemia. Esta se extendió rápidamente por la entonces aldea de Frailes, cuyo alcalde compareció el día 10 de junio ante el Cabildo solicitando un médico para la población, la cual sufría un deplorable estado de salud.

El día 21 de junio se negaba la existencia de la epidemia en Frailes y en la Ribera y se atribuían todos los fallecimientos a enfermedades estacionales. Durante estos días se producía la incomparecencia de algunos de los miembros del Cabildo por enfermedad, incluyéndose en las actas los síntomas de uno de ellos, claramente indicativos de la enfermedad del cólera morbo asiático.

En el acta de la Junta de Caridad de 30 de junio se destacaba la existencia de un número elevado de enfermos en la ciudad y en las aldeas de Frailes, la Ribera y Charilla, subrayándose la especial incidencia de la epidemia sobre los indigentes y la falta de recursos para su asistencia. En dicha reunión, consciente la Junta de la naturaleza de la enfermedad, se solicitaba a la Junta de Sanidad explicación de los motivos en los que se apoyaba la resistencia a la declaración del cólera morbo en la ciudad, que impedían reclamar los beneficios que se dispensaban a otras poblaciones en circunstancias similares.

Acta de Cabildo de 2 de julio de 1834 en la que se reconoce la existencia de cólera en Alcalá la Real (AMAR).

La epidemia fue finalmente reconocida por el Cabildo el día dos de julio de 1834, un mes después de que se hubiese registrado el primer ingreso en el Hospital por esta causa. El número de afectados siguió aumentando y el 16 de julio se acordó celebrar, de acuerdo con el abad, una solemne procesión de Ntra. Sra. de las Mercedes bajo las precauciones oportunas para evitar perjuicio alguno para la salud pública.

En acta de Cabildo de 16 de agosto de 1834 queda constancia de la extensión de la plaga por las poblaciones de Frailes, Charilla, la Ribera, Mures y Castillo de Locubín. El número de defunciones por cólera en estas poblaciones, hasta el 6 de agosto, lo conocemos a través del Boletín Oficial de la Provincia de Jaén de 30 del mismo mes: Alcalá la Real (185), Frailes (168), Castillo de Locubín (93), Charilla (47) y Mures (32); en total 525. Esta información se completa con la que aparece en acta de 7 de febrero de 1835: 2.758 afectados y 583 fallecidos. Esta cifra da una letalidad (proporción de muertos respecto al total de contagiados) de un 21,14%, próxima al 23% que algunos autores han estimado para esta epidemia en otras poblaciones españolas. Recordamos que en la pandemia actual este índice de letalidad en nuestro municipio, a 10 de noviembre y tomando los registros oficiales,  es de 2,28%, siendo 2.326 los afectados y 53 los fallecidos. Suponemos que la diferencia entre 525 y 583 puede deberse a que no se relacionan todas las aldeas en el Boletín de la Provincia y a que hubo más fallecimientos entre el 6 y el 20 de agosto, día este último en que se registró, según Guardia Castellano, el último caso.

En el Cabildo antes citado (16 de agosto) se trató también sobre las actuaciones llevadas a cabo para luchar contra la enfermedad. Se citan los servicios que prestaron los médicos en algunas de las poblaciones anteriores, las gestiones llevadas a cabo con el abad encaminadas a habilitar dieciocho camas en el hospital, la asistencia médica en esta institución o la liberación de presos sin cargos importantes de la cárcel. La plaga se consideró erradicada de la ciudad el día 28 de agosto de 1834, fecha en la que se cantó el Te Deum.


* Para saber más sobre esta epidemia de cólera en nuestro municipio  leer un trabajo nuestro “El cólera morbo asiático en Alcalá la Real”. Pasaje a la Ciencia, nº 14. Alcalá la Real. IES Antonio de Mendoza. 2011, pp. 29-41.

martes, 2 de noviembre de 2021

Datos Covid-19 en Alcalá la Real: 18 - 29 de octubre de 2021

 

En esta entrada comentamos los datos correspondientes a las dos últimas semanas del mes de octubre, que se han caracterizado por una cierta estabilización con un ligero aumento de casos, cuatro en la primera y uno en la segunda. Como consecuencia de ello, solo se ha mantenido la incidencia acumulada a 14 días en cero entre los días 8 y 15. En dos semanas esta tasa ha pasado de 0,0 el viernes 15 a 23 el viernes 29. Esta subida no es exclusiva de nuestro municipio, pues también se ha dado en la provincia (de 14,4 a 35,59), Andalucía (de 29 a 33,9) y España (de  40,8 a 49).

En este periodo de tan pocos contagios la cifra de curados se mantiene en 2266 y la de defunciones en 53. Los casos activos (5) han aumentado ligeramente y son tantos como los nuevos contagios.

A día 29 de octubre la incidencia a 14 días en los municipios de la provincia con más de 20 000 habitantes es: Linares (5,2), Martos (20,5), Alcalá la Real (23), Úbeda (26,2),  Jaén capital (60,3) y Andújar (92,9). Los dos últimos con una tasa superior a la de la provincia (35,5).

Esta incidencia, como ya hemos indicado, también ha subido en Andalucía. Solo hay tres provincias con una tasa inferior a la autonómica (33,9): Cádiz (18,9), Sevilla (22) y  Granada (28,9). El resto la tienen por encima: Jaén (35,5), Córdoba (35,7), Málaga (43), Almería (56,6) y Huelva (57,7).

En lo que se refiere al mes de octubre solo se han registrado cinco nuevos casos en 4 días diferentes de la segunda quincena, cifra similar a la de julio del pasado año (4). Tampoco se han producido defunciones, que se mantienen en 53; las dos últimas se registraron en mayo. Se han curado 7 personas y al finalizar el mes hay cinco casos activos. El día 15 fue el único en que no hubo ninguno.

En cuanto a los datos de vacunación en nuestro municipio apenas si hay cambios. Los tramos de edad con porcentaje más bajo son: 20 a 29 años (79,7%) y 30 a 39 (83,5%). Los datos de toda Andalucía los pueden ver en https://www.juntadeandalucia.es/institutodeestadisticaycartografia/badea/operaciones/consulta/anual/53911?CodOper=b3_2314&codConsulta=53911 

jueves, 21 de octubre de 2021

Datos Covid-19 en Alcalá la Real: 11 - 15 de octubre de 2021

 

Tercera semana sin contagios, en la que la tasa de incidencia a 14 días se ha mantenido a cero desde el viernes 8, y que finaliza con la mejor de las noticias: a fecha 15 de octubre no hay casos activos en nuestro municipio. Esperemos que estos datos continúen sin alteraciones importantes muchos días más.

En este último día, Alcalá la Real y Andújar son los municipios de la provincia con más de 20 000 habitantes con incidencia cero. Les siguen Martos (4,1), Linares (10,5), Úbeda (20,4) y Jaén capital (30,2). Los dos últimos con una tasa superior a la de la provincia (14,4).

En dicha fecha, la incidencia en Andalucía es de 29. Hay cinco provincias con una tasa inferior: Cádiz (14,0), Jaén (14,4), Granada (21,1) Sevilla (22,8) y Córdoba (24,5) y tres con una superior: Málaga (39,1), Huelva (53,6) y Almería (58,1).

En la provincia, Andalucía y España la incidencia semanal ha seguido disminuyendo lentamente, si bien en todos ellos se registró una ligera subida, de unas décimas, el viernes 15.

En cuanto a los datos de vacunación en nuestro municipio apenas si hay cambios. Los tramos de edad con porcentaje más bajo son: 20 a 29 años (79,5%) y 30 a 39  (83,3%). Los datos de toda Andalucía los pueden ver en https://www.juntadeandalucia.es/institutodeestadisticaycartografia/badea/operaciones/consulta/anual/53911?CodOper=b3_2314&codConsulta=53911

A partir del 18 de octubre se empezará a administrar la dosis de recuerdo a toda la población de 70 años o más y también la vacuna frente a la gripe. Ver apartado “Administración de tercera dosis”: https://www.sspa.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/ciudadania/consejos-de-salud/nuevo-coronavirus-informacion-sobre-la-alerta/vacunacion-covid-19.

A partir de ahora, si no hay grandes cambios, los datos de la COVID-19 en nuestro municipio los estudiaremos por quincenas o meses.

lunes, 18 de octubre de 2021

Métodos curativos del cólera en la primera mitad del siglo XIX

Esta entrada sobre el cólera sigue la estela de otras previas en las que se informaba sobre la llegada de la pandemia de 1834 a España y sobre las características de esta enfermedad, abordando en esta ocasión algunos de los métodos curativos de la época, a los que se alude en distintos Boletines Oficiales de la Provincia de Jaén de los años 1833 y 1834.

El BOP nº 26, de 8 de agosto de 1833, recoge el acuerdo tomado por la Junta de Sanidad provincial, a su vez prescrito por la Junta Suprema de Sanidad del Reino, que recomienda el uso de los ladrillos de sal piedra, que, calentados al fuego, promueven el “calórico” de los enfermos. Se encargan doscientos de estos ladrillos a la fábrica de Cuenca, que es la más cercana.

En el BOP nº 30, de 17 de octubre de 1833, se hace referencia a la “Memoria sobre el cólera-morbo epidémico, observado y tratado según el método fisiológico” por F.J.V. Broussais. Este  informe, en palabras de entonces, se distingue de otras aportaciones  por las ideas teóricas y prácticas que defiende su autor, basadas en la  observación, en las inspecciones cadavéricas y en el más severo raciocinio.

Broussais comenta los tratamientos que se seguían con anterioridad al que él propone: el denominado antiguo o del cólera-morbo esporádico, el browniano y el moderado ecléctico. El primero de ellos apoya la administración a los enfermos de un cocimiento que favorezca el vómito de la bilis y, una vez quede limpio el canal digestivo, el uso de narcóticos para calmar los calambres y la irritación. El segundo, que sigue las ideas de Brown, propugna la administración de estimulantes. El moderado ecléctico favorece el empleo de varios medios: calentar al enfermo durante el periodo de asfixia y disminuir la diarrea primaria con el cocimiento de arroz, el diascordio y el opio. Resueltas la asfixia y la cianosis, se ha de calentar al colérico exterior e interiormente. Lo primero se consigue con baños calientes, fricciones secas con sustancias aromáticas y estimulantes, ladrillos calientes y la franela. Lo segundo con bebidas calientes, que pueden ir desde las más fuertes (aguardiente y ponche) a las más suaves (borrajas y manzanilla, de moda esta última), completado con acetato de amoniaco, éter y sustancias alcohólicas. En caso de que aparezcan náuseas se puede utilizar el opio. En una segunda fase, y si hay mucha calentura, se debe sangrar o aplicar sanguijuelas al epigastrio, y si hay mucha debilidad se recomienda el uso del éter y del agua de Seltz.

Seguidamente explica el tratamiento fisiológico, que es el que él aplica con sus colaboradores en el hospital Val de Gracia en París. Comenta que tras comprobar que el uso de las bebidas calientes no daba buenos resultados y que los enfermos suplicaban que le dieran agua fría empezó a suministrar esta. La toma en abundancia del agua fría trajo consigo el aumento de las evacuaciones tanto por arriba como por abajo. Para evitar esto  empezó a suministrarles hielo en pequeña cantidad, encargando que lo tragasen; actuación que producía buenos resultados.

Para producir el calentamiento exterior recomienda la aplicación de calor en las extremidades inferiores, evitando el pecho y no se muestra partidario de las fricciones. Todo lo anterior lo completa, para combatir la inflamación, con el empleo de sanguijuelas que coloca en el epigastrio y en medio del abdomen.

Varios boletines de octubre y noviembre incluyen la Real Orden con métodos curativos del cólera-morbo, elaborados por la Real Junta Gubernativa de Medicina y Cirugía. En el primero de los boletines citados, de 24 de octubre de 1833, se explica que los remedios citados en el informe elaborado son  resultado del análisis comparativo de los métodos propuestos hasta la fecha. En los boletines siguientes (36, 38 y 40) se explican las actuaciones a realizar, según el periodo de la enfermedad. Para la fase inicial se recomienda el lavado del cuerpo con agua jabonosa y con esponja muy caliente, secando luego con franela o lana caliente. Se completaría con la toma de infusión teiforme de flores de manzanilla, hojas de té u otro aromático ligero, añadiendo si pareciera conveniente unas quince o dieciocho gotas del espíritu de Minderero. Si aparecen otros síntomas como la diarrea se dará agua tibia al enfermo para provocar el vómito. Si este no se produce se aconseja administrar la ipepacuana en polvo una o más veces. A los enfermos jóvenes y más fuertes se les puede sangrar el brazo una o más veces. Si no hay mejoría y se produce irritación en el estómago e intestinos se aconseja aplicar sinapismos en todo el vientre, así como lavativas emolientes y mucilaginosas, a las que se añadirá un poco de laudano. Si hay amenaza de entrar en el segundo periodo se aplicará una ancha tira de emplasto de cantáridas  en el espinazo.

En el periodo álgido incipiente, en el que hay vómitos, calambres, supresión de orina, poco pulso, extremidades frías… se darán pequeños y frecuentes sorbos de agua de nieve o pedacitos de hielo. Si hay poco pulso podrá hacerse una sangría abriendo la vena yugular e incluso la arteria temporal. Simultáneamente se reanimará la circulación con linimentos excitantes como la tintura de cantáridas, alkali volátil… y se aplicarán también sinapismos en el vientre y en las extremidades y se pondrán ladrillos de sal muy calientes en las plantas de los pies. En el periodo álgido (cianosis, extremidades muy frías, contracciones musculares…) se aconseja aplicar más abrigo y repetir las actuaciones ya indicadas, así como dar más a menudo agua helada o trocitos de hielo y lavativas de agua y vinagre frías.

En el periodo de reacción, los facultativos utilizarán los medios que estimen más pertinentes. Si es irregular, deben decidir prescribir el plan antiflogístico, o el revulsivo y excitante, o el conocido con los nombres de alexifármaco o antipútrido. Se recomienda no dejar de vigilar la evolución de la enfermedad en este periodo en el que pueden persistir la diarrea, los vómitos y los calambres. Se pide también la docilidad del enfermo que puede empezar a tomar caldo ligero el primer día, al siguiente o al otro una miga de pan o un poco de sémola, o de arroz; todo ello con prudencia y según evolución. Se recomienda también que haya salas de hospital exclusivas para los enfermos convalecientes.  

En el BOP, nº 42, de 14 de noviembre de 1833, hace referencia a la Memoria sobre un nuevo método curativo del cólera-morbo por el Dr. Ranque, que explica que dicho método es uno de los que más han prevalecido y con mejores resultados obtenidos. Estas razones, junto con su inocuidad y su facilidad de uso, le dan preferencia sobre cualquier otro. En dicho documento hay dos primeros apartados muy interesantes, en los que el autor avisa a los prácticos sobre varios aspectos a tener en cuenta y les hace algunas advertencias. Para la aplicación de un corto número de enfermedades propone remedios nuevos que estima interesantes y que ya ha aplicado, con buenos resultados, en Francia.

Por razones de espacio nos detenemos en el apartado nº 5, dedicado a las conclusiones. En el cólera-morbo solamente neurálgico y poco intenso nos contentamos con oponer un medio baño, haciendo aplicar en seguida sobre el abdomen o el epitema no espolvoreado, o la cataplasma de harina de simiente de lino espolvoreada, con el alcanfor, el tártaro estiviado y la flor de azufre, y después las fricciones en lo interior de los muslos, de las piernas y en el espinazo con el linimento sedante, compuesto de agua de laurel cerezo, el estracto de la belladona y el éter sulfúrico; finalmente, hacemos uso solamente de las bebidas acuosas ligeramente aromáticas.

Para el cólera-morbo neurálgico más intenso introduce algunas modificaciones. Recomienda cubrir todo el vientre con el epitema muy bien espolvoreado; pero en lugar de linimento sedante, recurrir al limento estimulante y tónico. Compuesto de aceite de manzanilla y tintura etérea de quina amarilla, y remplazar las bebidas acuosas aromatizadas, por el agua, ya de cebada o ya de grama mezclada con una gran cantidad de vino de Alicante, u otro vino conocido de la misma especie.

Un nuevo método curativo, el del licenciado don Pedro Vázquez, lo encontramos el BOP, nº 48, de 28 de noviembre de 1833. En la edición consultada hemos encontrado una introducción sobre la enfermedad, a la que el autor califica de rarísima, en la que se muestra muy crítico con los remedios y medicinas aplicadas hasta el momento, a la vez que muy seguro de la eficacia de su método, pues estaba persuadido de que la enfermedad no era contagiosa, y de que solo podía atacársele arrancando la bilis depositada en el estómago y humedeciendo extraordinariamente al invadido.

Vázquez no presta atención a los síntomas con los que se presenta el cólera, sino a la causa que los produce, el depósito de bilis en el estómago, que chupa toda la humedad que necesita el cuerpo humano para su conservación. El tratamiento lo resume diciendo que el cólera se cura promoviendo los vómitos y bebiendo mucha agua. Por el contrario, se manifiesta en contra de la utilización de medios propios de otros métodos, como las sangrías, sanguijuelas, sinapismos, vejigatorios, ladrillos calientes, fricciones, sudoríficos y toda clase de remedios debilitantes. Sí recomienda usar botijas de agua caliente, bien tapadas y envueltas en una bayeta, para calentar los pies fríos de los enfermos. Finalmente, y a modo de preservativo, recomienda a los que ya han padecido el cólera y a los que se han librado de él, es decir a todas las personas, tomar aguardiente anisado en ayunas y a continuación un vaso grande de agua. Antes del desayuno, comida y cena recomienda beber un poco de vino de la tierra, seguido de medio vaso de agua, no volviendo a probar el vino y sí el agua durante estas comidas.

En 1834 el cólera se extiende por la provincia y de nuevo son muchos los boletines dedicados a esta materia. En el nº 10, de 26 de agosto de 1834, aparecen varias noticias sobre el cólera en diversos pueblos de la provincia, pero lo más significativo es un apartado titulado “De la viborera, aplicada a la curación del cólera morbo-asiático” en la que se informa sobre el ensayo practicado, con éxito,  por los profesores de Medicina  de Murcia, en la curación del cólera morbo asiático con los polvos conocidos con el nombre de Viborera.

Pocos días después, en el boletín nº 13, de 3 de septiembre, continúa la exposición sobre la viborera. En ella se alude a varios casos de enfermos que se curan y a su toma sin descifrar la composición exacta. Los profesores se muestran conscientes de que hay que aumentar el número de pruebas para validad dicho método curativo y afirman que no hay que correr y son partidarios de extender dicho método a los pueblos de la provincia donde hay casos de cólera. Sigue un apartado dedicado al origen de los polvos, su composición, nombres botánicos y vulgares y modo de administración, lugares de la provincia y otras cercanas donde abunda, utilizada en otras ocasiones para curar a animales con rabia o personas con picaduras de serpientes


Los métodos curativos frente al cólera morbo asiático que comentamos arriba, son un claro reflejo del concepto de la enfermedad que reinaba en el siglo XIX antes de que Pasteur y Koch demostraran el carácter microbiano de las enfermedades infecciosas. La hipótesis miasmática establecía que la enfermedad se transmitía por el aire en forma de miasmas, efluvios que desprendían las sustancias en descomposición, malolientes, las aguas estancadas o los propios cuerpos de los enfermos; esto hizo que las medidas para prevenir o evitar la transmisión de estas enfermedades fuesen fundamentalmente ambientales o tendentes a reducir la actividad de sectores que pudieran provocar malos olores, como eran las fábricas de cuero, los mataderos, mercados. Éstos, en los arrabales y en las zonas más deprimidas, parecían explicar por qué las epidemias afectaban con más crudeza a los barrios más humildes y a las gentes más pobres. No se prestaba la atención necesaria a la transmisión a través de aguas o alimentos contaminados con heces fecales. Así, eran frecuentes medidas como quemar hierbas aromáticas con la intención de purificar el aire y librarlo de los malos olores.

Muchos de los remedios antes descritos se comprenden hoy desde la perspectiva de la hipótesis del desequilibrio entre los humores del cuerpo como desencadenantes de la enfermedad. Muchas de las medidas iban encaminadas a provocar vómitos entre los afectados para de ese modo favorecer la expulsión de bilis o a extraer sangre, en algunos casos con la ayuda de sanguijuelas. Estás prácticas indudablemente agravarían el estado de los enfermos al favorecer la pérdida de fluidos y por tanto aumentar la deshidratación del organismo, en esencia la causa última que llevaba a la muerte.

El uso terapéutico de las plantas fue otro de los remedios más extendidos frente al cólera. En los distintos números del BOP se hace referencia a algunas: borrajas, manzanilla, mostaza, ipecacuana o aristoloquia. Uno de los productos más utilizados fue el polvo de viborera,  una mezcla de cuatro plantas: el cardo cuco o cardo corredor, la viborera, el pendejo o aliso espinoso y el poleo blanco.

En los pacientes afectados por el cólera morbo asiático la muerte sobrevenía por deshidratación. El tratamiento más eficaz para esta enfermedad hubiera sido reponer los líquidos que se pierden en las deposiciones. Provocar vómitos o llevar a cabo sangrías agravaría la pérdida de líquidos en los enfermos conduciéndolos a la muerte. Tratamientos como los ladrillos de sal calientes o las fricciones únicamente podían mitigar la baja temperatura del cuerpo de los pacientes, probablemente asociada a la pérdida tan importante de líquidos que tenían, pero no era eficaz frente al agente causante ni frente a la deshidratación. Conceptos erróneos de la enfermedad como la hipótesis miasmática o la del desequilibrio de los humores corporales presentes en la época llevaron a tratamientos con efectos perniciosos para los afectados o a la adopción de medidas que redujesen -a través de una mejor higiene personal- la transmisión fecal-oral de la bacteria causante del cólera. Este desconocimiento fue además responsable del pánico que desencadenaba el cólera para el que no se veía forma eficaz de evitar su transmisión. Todos estos factores, unidos a las deficientes condiciones higiénicas y sanitarias en las poblaciones y al hacinamiento de los más desfavorecidos explicarían la elevada mortalidad que sufrieron las poblaciones en las distintas oleadas del cólera morbo asiático.

    • Para saber más sobre estos métodos curativos pueden leer un trabajo nuestro “Los métodos curativos del cólera en el Boletín Oficial de la Provincia de Jaén (1833-1834). Algunos datos sobre Alcalá la Real”. Pasaje a la Ciencia, nº 22. Alcalá la Real. IES Antonio de Mendoza. 2021,  pp. 93-106.


miércoles, 13 de octubre de 2021

Datos Covid-19 en Alcalá la Real: 4 - 8 de octubre de 2021

 


Segunda semana consecutiva sin contagios que ha finalizado con la mejor de las noticias: la tasa de incidencia acumulada a 14 días en nuestro municipio es cero, cifra que no teníamos desde finales de la primavera del pasado año; así que tenemos que felicitarnos todos y tratar de mantenerla durante mucho tiempo, de ahí la importancia de que sigamos cumpliendo con los consejos que nos transmiten las autoridades sanitarias y vacunarnos, si aún no lo hemos hecho. El total de casos confirmados se estabiliza en 2319.

Nuestras previsiones de la entrada anterior se han cumplido, pues del viernes 1 al viernes 8, la incidencia a 14 días ha bajado 27,6 puntos, hasta quedar reducida a cero. Otras buenas noticias son que seis alcalaínos se han curado y no ha habido nuevas defunciones; como consecuencia de ello solo queda un caso activo. 

A 4 de octubre, Alcalá la Real es el único municipio de la provincia con más de 20 000 habitantes que alcanza la incidencia 0, si bien el resto está a punto de conseguirlo: Andújar (2,7), Martos (4,1), Úbeda (5,8), Linares (8,7) y Jaén capital (38,1). Los cinco primeros con una incidencia inferior a la de la provincia (20,9). 

Esta evolución favorable también se da en la comunidad autónoma andaluza. A la fecha indicada anteriormente hay cuatro provincias con una tasa a 14 días inferior a la autonómica (35,1): Cádiz (17,54), Jaén (20,9), Granada (21,1) y Córdoba (22,3) y cuatro por encima: Sevilla (35,5), Málaga (44,4), Huelva (56,9) y Almería (71,3). En España la incidencia semanal ha disminuido 10 puntos, pasando de 58 a 48.

Si estudiamos los datos de vacunación en nuestro municipio, que proporciona la Junta de Andalucía, observamos una ligera subida, más importante en los tramos de edad más joven, que son los que registran un porcentaje más bajo, sobre todo el de 20 a 29 años, que no llega al 80%. Los datos con pauta completa de vacunación y cobertura según grupo de edad, referidos a 4 de octubre, son: Total población - 82,7%, 80 y más años - 100,4%, 70 a 79 - 95,9%, 60 a 69 – 104,2%, 50 a 59- 97,5%, 40 a 49 - 88,6%, 30 a 39 - 82,9%, 20 a 29 - 78,4% y 12 a 19 - 88,1%. Los datos de toda Andalucía los pueden ver en https://www.juntadeandalucia.es/institutodeestadisticaycartografia/badea/operaciones/consulta/anual/53911?CodOper=b3_2314&codConsulta=53911 

Como viene siendo habitual, en la sección de noticias pueden seguir la evolución del proceso de vacunación en España y en el mundo.

martes, 5 de octubre de 2021

Datos Covid-19 en Alcalá la Real: 27 de septiembre - 1 de octubre de 2021

En este periodo de tiempo no se han producido nuevos contagios, algo que no ocurría desde la primera semana de agosto del pasado año. El total de casos confirmados se estabiliza en 2319.

La incidencia a 14 días ha bajado 4,6 puntos, desde 32,2 el viernes 24 a 27,6 el viernes 1, cifra esta última que se ha repetido en los últimos cuatro días. También ha bajado la incidencia a 7 días que ha llegado a ser cero el viernes 1, por lo que es previsible que la tasa a 14 días baje aún más en las próximas jornadas, e incluso llegue a cero, si continuamos sin nuevos casos.

Una semana más no se han producido defunciones, algo habitual en los cuatro últimos meses. Los curados han sido 13. Como consecuencia de lo anterior y de la ausencia de nuevos casos sigue reduciéndose el número de casos activos, que al finalizar la semana queda en 7.

Los datos positivos de Alcalá la Real se observan en otros municipios de la provincia con más de 20 000 habitantes. A 4 de octubre, la incidencia a 14 días es la siguiente: Linares (5,2), Andújar (8,2), Martos (8,2), Alcalá la Real (9,2), Úbeda (14,6) y Jaén capital (34,6). Los cinco primeros con una incidencia inferior a la de la provincia (26,8).

Esta evolución favorable también se da en la comunidad autónoma andaluza. A la fecha indicada anteriormente hay cuatro provincias con una tasa a 14 días inferior a la autonómica (42,7): Córdoba (21,4), Cádiz (24,4), Jaén (26,8) y Granada (30,5) y cuatro por encima: Sevilla (42,9), Málaga (52,2), Huelva (65,3) y Almería (88,3). En España la incidencia semanal ha disminuido 11 puntos, de 69 a 58.

Si estudiamos los datos de vacunación que proporciona la Junta de Andalucía observamos que apenas si hay cambios con respecto a la semana anterior, lo que nos indica que este proceso, tal como nos informan los medios de comunicación, se encuentra en una fase de estabilización. Llama la atención el tramo de edad entre 20 y 29 años, que no llega al 80%. Los datos con pauta completa de vacunación y cobertura según grupo de edad en nuestro municipio, referidos a 4 de octubre, son: Total población – 82,4%, 80 y más años - 100,3%, 70 a 79 - 95,9%, 60 a 69 - 104%, 50 a 59- 97,4%, 40 a 49 - 88,4%, 30 a 39 – 82,5%, 20 a 29 - 77,9% y 12 a 19 – 86,8%. Los datos de toda Andalucía los pueden ver en https://www.juntadeandalucia.es/institutodeestadisticaycartografia/badea/operaciones/consulta/anual/53911?CodOper=b3_2314&codConsulta=53911

Como viene siendo habitual, en la sección de noticias pueden seguir la evolución del proceso de vacunación en España y en el mundo.

martes, 28 de septiembre de 2021

Datos Covid-19 en Alcalá la Real: 20 - 24 de septiembre de 2021

 

Los resultados de esta semana son propios de la etapa de estabilización en la que nos encontramos tras la fase descendente de la quinta ola, si bien se aprecia una ligera subida de casos (cuatro) con respecto a la anterior, en la que solo hubo uno. La totalidad de contagios asciende a 2319.

Como consecuencia de lo anterior la incidencia a 14 días  ha experimentado un pequeño aumento de 9,2 puntos, desde 23 el viernes 17 a 32,2 el viernes 24, con los dientes de sierra típicos en este periodo. Este ligero retroceso no se ha dado en las tasas provincial, autonómica y nacional, que han seguido descendiendo lentamente. El aumento de la incidencia a 7 días en nuestro municipio ha sido mayor, de 4,6 a 27,6.

Mejor evolución ha tenido el resto de municipios de la provincia con más de 20 000 habitantes, que han disminuido o mantenido la incidencia acumulada a 14 días de la semana anterior: Linares (5,2), Andújar (10,9), Jaén capital (12,4), Úbeda (26,2) y Martos (45,2). Todos están por debajo de la tasa provincial (32,9).

Esta incidencia también ha continuado descendiendo en la comunidad autónoma andaluza, que, de viernes a viernes, ha pasado de 79,6 a 61,2. Hay cuatro provincias con una tasa inferior a la autonómica: Jaén (32,9), Córdoba (38,6), Cádiz (42,7) y Granada (54,6) y cuatro por encima: Málaga (69,3), Sevilla (69,8), Huelva (76) y Almería (97,8). En España la incidencia ha disminuido 22 puntos, de 91 a 69.

El número de fallecidos sigue fijo en 53 desde el 18 de mayo. Los curados en esta semana han sido 25; desde el inicio de la pandemia, 2246. Ha sido muy importante la reducción de casos activos, que ha pasado, de viernes a viernes, de 41  a 20, la cifra más baja desde el 7 de julio, cuando salíamos de la cuarta ola.

En esta entrada damos a conocer por primera vez los datos con pauta completa de vacunación y cobertura según grupo de edad en nuestro municipio, que facilita la Junta de Andalucía, referidos a 24 de septiembre: Total - 82%, 80 y más años - 100,4%, 70 a 79 - 95,5%,  60 a 69 - 104%, 50 a 59 - 97%, 40 a 49 - 88,1%, 30 a 39 - 81,8%, 20 a 29 - 77,4% y 12 a 19 - 85,5%. Los datos de toda Andalucía los pueden ver en https://www.juntadeandalucia.es/institutodeestadisticaycartografia/badea/operaciones/consulta/anual/53911?CodOper=b3_2314&codConsulta=53911

Como viene siendo habitual, en la sección de noticias pueden seguir la evolución del proceso de vacunación en España y en el mundo.

viernes, 24 de septiembre de 2021

Hablamos de la pandemia con Miguel Ángel Bueno de la Rosa, epidemiólogo

En las distintas entradas de este blog en las que nos referimos específicamente a la covid-19 hemos querido contar y dar a conocer la experiencia de distintos sectores de la sociedad alcalaína, cada uno desde su responsabilidad, ante la pandemia. Desde una perspectiva sanitaria dimos a conocer lo que se había hecho desde el centro de salud de Alcalá la Real; ahora, en esa misma línea, abordamos el enfoque epidemiológico de la covid-19. Para ello tenemos la gran satisfacción de contar con la amable colaboración de Miguel Ángel Bueno de la Rosa, quien ejerció como epidemiólogo en Alcalá la Real desde 1995 a 2013. Tras su periodo en nuestra ciudad, en la actualidad desempeña el cargo de médico epidemiólogo de Atención Primaria siendo el director de la Unidad de Gestión Clínica de Vigilancia, Promoción y Prevención de la Salud del Distrito Sanitario Jaén/Jaén sur. Con él hemos charlado acerca de la pandemia que nos afecta y estas han sido sus respuestas a nuestras preguntas.

Desde hace un par de años vivimos una situación sanitaria que difícilmente hubiese sido imaginable para la sociedad en la que vivimos debido a la covid-19. Sin embargo hubo advertencias previas como fueron la gripe aviar o la gripe A e incluso algunas debidas también a coronavirus, como fueron el SARS (Síndrome Agudo Respiratorio Severo) o el MERS (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio). ¿Por qué estas amenazas no llegaron a materializarse en pandemias? O desde otra perspectiva, ¿qué ha tenido de especial el SARS-Cov-2 para provocar una pandemia de tal impacto?

Miguel Ángel Bueno de la Rosa

La explicación radica en las características propias de este virus. Desde hace mucho tiempo la OMS venía alertando, a través de los servicios de vigilancia epidemiológica, sobre la posibilidad de que nos enfrentáramos a una pandemia mundial; y la principal amenaza provenía del virus de la gripe, de ahí las amenazas que tuvimos con la gripe porcina y gripe aviar hace unos años. Los virus van mutando y se temía que alguno, que no tenía la capacidad de afectar a los seres humanos, adquiriera de pronto la capacidad de afectarnos. Tanto el SARS como el MERS son coronavirus que adquirieron la capacidad de pasar de sus hospedadores naturales, camellos y dromedarios en el caso del MERS, a las personas; pero afortunadamente no desarrollaron la capacidad de pasar de humano a humano de modo efectivo. Por tanto afectó principalmente a cuidadores de estos animales o a los sanitarios que atendían a los enfermos. En el caso del SARS-Cov-2, no solo adquirió la capacidad de infectar a los humanos, sino de transmitirse de un modo muy efectivo entre ellos, lo que ha favorecido la pandemia a la que nos enfrentamos.

En un principio se veía la pandemia como algo lejano, circunscrito a la provincia de Wuham, pero llegó un momento en que, no solo las noticias que llegaban de China comenzaban a ser preocupantes, sino que veíamos cómo el virus comenzaba a extenderse por todo el mundo. Y a pesar de todo ello, la amenaza de una pandemia siempre se vio lejana hasta que estalló. ¿Por qué no se supo ver la amenaza real de la Covid-19?

Es verdad que puede que exista esa percepción por parte de la población. Sin embargo, desde el principio, los servicios de vigilancia epidemiológica –no digo que se tuviera la certeza de los acontecimientos que iban a suceder- pero si fueron advirtiendo, que nos enfrentábamos a una situación que podía llegar a ser bastante complicada. Por establecer un par de momentos clave, creo recordar que fue el 31 de diciembre cuando China informó de algo más de veinte casos de una neumonía de origen desconocido; sin embargo, la información fue muy restringida, y eso que esta vez no hubo el hermetismo de otras ocasiones. El 31 de enero se declaró la enfermedad causada por el coronavirus como una emergencia en salud pública de importancia internacional y se comenzó a enviar información e instrucciones a todos los países y gobiernos para alertar a los sistemas de vigilancia epidemiológica. Pero es verdad que estas medidas debieron acompañarse de otras de índole política y social, y ahí quizá no se comprendió la amenaza, o no se supo transmitir la importancia de medidas más drásticas, quizá porque las amenazas anteriores no llegaron a materializarse en pandemias tan graves como la actual, y por la importante repercusión económica que tendrían en los distintos países las medidas a tomar .En la mayoría de los casos se llegó tarde y no se pudo frenar. Evitarlo hubiera sido imposible, debido a la alta capacidad de contagio del coronavirus, a la movilidad actual de la población, que facilita que un problema detectado en un hemisferio del planeta pueda, en menos de 24 horas haber afectado ya al otro hemisferio y al hecho de que, al ser un virus nuevo, no había inmunidad frente al mismo en la población.  

Desde nuestra perspectiva actual, cuando la pandemia comenzaba a golpear con fuerza, vemos actuaciones que hoy nos parecen cuando menos desconcertantes, como el hecho de no reconocer la necesidad del uso de las mascarillas, algo que ha pasado a ser imprescindible en nuestras vidas. ¿Cómo ha cambiado desde entonces el concepto que se tenía de la pandemia y de la transmisión del virus?

Esas actuaciones se explican porque ante un virus y una situación nueva como las que vivimos, no se tenía un conocimiento previo sobre las características del virus y la  enfermedad, sino que hemos ido aprendiendo sobre la marcha, a medida que fue evolucionando la pandemia. Recientemente se ha demostrado que la transmisión aérea es la vía principal de transmisión, y no –como en un principio se pensaba- que era algo más residual, siendo las principales vías el contacto directo y la transmisión por superficies; de ahí el uso de geles, la limpieza, etc. Hoy sabemos que la transmisión aérea es mucho más importante de lo que se creía y que el virus puede viajar por el aire en forma de partículas mucho más pequeñas y estar en suspensión mucho más tiempo del que se pensaba. Pero esto mismo se ha descubierto ahora con respecto al virus de la gripe. Hemos ido aprendiendo a la vez que el virus nos golpeaba y este aprendizaje forzoso ha hecho incluso que modifiquemos conocimientos que teníamos sobre las enfermedades infecciosas que dábamos por ciertos.  

En ese desconcierto inicial del que hablamos hubo otro elemento protagonista. Y es que, como en otras situaciones ha pasado, ante la pandemia comenzaron a surgir toda una serie de informaciones, de propuestas, algunos más acertados que otros. Y dentro de estos, resultan especialmente peligrosos para la salud de los ciudadanos los bulos, las noticias falsas o, como también se conocen, las fakes news. ¿Cuáles han sido los principales bulos que han circulado sobre la pandemia? ¿Cómo influyen sobre su expansión? ¿Y qué se hace a nivel institucional para evitar esas desinformaciones?

Los bulos son algo muy negativo ya que aportan informaciones falsas que perjudican a los ciudadanos, los desmoralizan e incluso llegan a afectar seriamente, al trabajo de los sanitarios, entorpeciéndolo. En algunas ocasiones, prestando asistencia sanitaria, o en los rastreos, personas negacionistas  han increpado al personal sanitario cuando realizaban la investigación de los casos influidos por las creencias de que las vacunas tienen microchips, que todo es mentira y la pandemia es una invención de los gobiernos o forma parte de un experimento social… Hay muchos de bulos, y el problema es que algunas personas tienden a creer cualquier opinión que venga en las redes sociales porque vienen de algún famoso o algún cantante, antes de lo que establece la evidencia científica. Frente a ello está el método científico y las publicaciones serias ,hechas con rigor,que recogen la evidencia científica que en cada momento.

Ya desde el inicio de la pandemia los epidemiólogos y los virólogos advertían que vendrían brotes sucesivos. Y en efecto, la pandemia se ha manifestado en nuestro país es cinco oleadas. Mirando hacia atrás, la percepción que tenemos es que la primera fue la más grave, quizá por el impacto de las medidas tan estrictas que se tomaron; sin embargo en las posteriores las estadísticas han puesto de manifiesto un número mayor de afectados. ¿Cómo valora este hecho? ¿Cuál fue y cómo se puede saber realmente el impacto de la primera oleada de la pandemia? 

En las cifras que se manejan de la pandemia hay un sesgo; y es que en la primera oleada no se realizaban pruebas diagnósticas a toda la población. Solo se hacían a las personas que requerían ingreso hospitalario o al personal sanitario, con el objetivo de aislarlo y de que no fuese a contagiar. A ellos era a los que se hacía la PCR. Como solo estábamos contando los casos graves que llegaban a los hospitales, muchos de ellos tenían una mala evolución y fallecían. Sin embargo, la mayoría de la gente lo pasó en su casa sin que se le hicieran pruebas diagnósticas ya que no se hacían a la población general. El número de afectados, por tanto, fue mucho mayor que el de las personas con PCR positiva recogido en las estadísticas. Luego, los protocolos se fueron modificando y empezamos a tener pruebas diagnósticas al alcance de atención primaria,  pudimos empezar a detectar casos y a tener cifras más reales de lo que estaba ocurriendo.

Uno de los aspectos más negativos de la pandemia ha sido el alto contagio entre el personal sanitario. ¿Cómo se interpreta el elevado número de afectados en los primeros meses? ¿no se tomaron las medidas necesarias o había desconocimiento de cómo se estaba realizando la transmisión del coronavirus? 

Es difícil contestar a esta pregunta, aunque probablemente se trate de diversos factores. Probablemente el gran número de casos que hubo en un principio fue debido a la falta de equipos de protección adecuados. Quizá pudo influir también el hecho de minusvalorar que el coronavirus se transmitía por vía aérea fundamentalmente en lugar de por contacto o a través de superficies, como se pensó inicialmente.

Una de las medidas para luchar contra la pandemia ha sido el rastreo de los contactos con personas afectadas. ¿En qué consiste realmente el rastreo? ¿Cómo se lleva a cabo? ¿Cómo valora esta medida? 

A día de hoy, para salir de esta pandemia son necesarios tres pilares fundamentales. El primero sería disponer de un tratamiento eficaz para combatir la enfermedad, algo que todavía no se ha conseguido. El segundo sería la vacuna, que en nuestro caso va bastante bien, aunque hay que seguir investigando para conseguir que prevenga la infección. Y el tercero, en el que estamos trabajando muchos sanitarios, es el rastreo, una medida que ya se utilizaba en la Edad Media. Se trata de una tarea muy laboriosa, que persigue aislar durante cierto tiempo a los enfermos para evitar los contagios. Para conseguir esto se sigue el siguiente itinerario. Cuando se detecta un caso positivo nos ponemos en contacto con él y recogemos todos sus contactos estrechos desde dos días antes de la fecha de aparición de síntomas. Si la persona es asintomática recogemos sus  contactos estrechos desde dos días antes de la fecha en la que se le hizo la prueba. Se supone que en ese listado está la persona que contagió y otras que posiblemente se han contagiado. Si conseguimos la localización y el aislamiento de todas ellas los contagios se frenan. De ahí que sea fundamental la colaboración del enfermo, que debe decir cuáles han sido sus contactos y de la sociedad en general, que debe ser consciente de que la mejor manera de ayudar es evitar las interacciones sociales en eventos multitudinarios y cuando se haga es necesario utilizar todas las medidas de seguridad. Sólo así podremos  reducir los contagios y disminuir el trabajo del personal sanitario, que está desbordado y agotado después de año y medio de pandemia. La responsabilidad personal es esencial: no sirve de nada localizar, si luego no se cumple con el aislamiento.

      A partir de ahora es fundamental revisar muchas cosas, entre ellas las medidas legislativas. Se necesitan leyes que ayuden a acabar con situaciones que hemos vivido, que parecen de película, pero que se han dado. No debemos olvidar nunca las muertes que se han producido y el sufrimiento padecido por enfermos y familiares. Por otro lado, no podemos olvidar que los profesionales del sistema sanitario de Atención Primaria están dedicado al ciento diez por ciento a estas tareas y no pueden atender, como es debido, a otros enfermos: hipertensos, diabéticos… Repito, es imprescindible la ayuda de la población en general, que ha de adoptar un comportamiento responsable, siguiendo en todo momento las directrices del personal sanitario. 

Unidad de rastreo del distrito sanitario
¿Qué valoración se hace desde Salud de la enseñanza presencial o semipresencial en los centros educativos? 

Esta es muy positiva. Quiero resaltar la buena coordinación habida entre centros educativos y centros sanitarios a través de dos figuras que han sido claves: el docente coordinador COVID y el enfermero escolar de enlace. Ahora bien, el tema de la prevención en el entorno escolar ha estado muy ligado a la edad y a los comportamientos. En Infantil y Primaria han funcionado muy bien los grupos burbuja y el grado de contagio ha sido muy bajo; los niños más pequeños no han sido tan transmisores como esperábamos en un principio. Sin embargo, en los adolescentes sí ha habido más difusión, aunque se ha frenado gracias a los rastreos, que han funcionado bastante bien. Hay que resaltar que no se ha cerrado ningún colegio o en caso afirmativo lo ha hecho alguno de pequeño tamaño. Sí se han cerrado algunas aulas.

En la cuarta oleada, Alcalá la Real ha tenido cifras de afectados por la pandemia por encima de la provincia, Andalucía y España. ¿Por qué las oleadas se muestran con distinta incidencia o importancia en diversas localidades? ¿Qué factores pueden explicar esta distinta incidencia en los contagios? ¿Y en las cifras de fallecidos? 

Pues también es una pregunta difícil. Seguramente, tendremos una opinión más certera cuando pase más tiempo y podamos revisar todo lo que ha acontecido. Con la luz del conocimiento actual tenemos claro que el nivel de transmisión siempre va asociado a comportamientos humanos, derivados de la participación en determinados eventos sociales, competiciones deportivas…, que favorecen la transmisión del virus. Otro elemento que influye mucho es la susceptibilidad poblacional, ligada a un factor principal que es la edad. Los municipios del ámbito rural con población más envejecida, es el caso de muchos municipios de la provincia de Jaén, han tenido más enfermos con complicaciones y a su vez más días de enfermedad y como consecuencia de ello la transmisión del virus ha sido mucho mayor y también el número de fallecimientos.  

La última esperanza frente a la pandemia estaba en las vacunas y ya han llegado ¿Cómo valora el hecho de que las vacunas se hayan desarrollado en un tiempo tan rápido? ¿Les resta por ello eficacia? 

En absoluto, es una percepción errónea. En realidad no ha sido tan rápido. No podemos olvidar que en los últimos años se ha investigado mucho en vacunología, sirva de ejemplo el desarrollo que ha tenido la aparición de una vacuna contra un tipo de cáncer , como es la vacuna frente al virus del papiloma humano, responsable entre otras patologías de la aparición de cáncer de cuello uterino. Esta y otras experiencias han permitido un avance rápido en la investigación relacionada con vacunas y aprovechando ese desarrollo tecnológico e investigador se ha podido conseguir la vacuna contra el coronavirus en tiempo récord. Eso no quiere decir que no se hayan cubierto todos los pasos, filtros y medidas de seguridad requeridas. No ha habido atajos y si los ha habido ha sido en el terreno burocrático, pero no en bioseguridad, comportamiento, interacciones, fases, que se han cumplido escrupulosamente. La valoración es muy positiva. Personalmente me encuentro muy satisfecho de la respuesta sanitaria y de cómo el ser humano ha sido capaz de crear en un tiempo corto una respuesta efectiva frente al coronavirus.

Cuando estuvieron disponibles las vacunas se empezaron a administrar a las personas  con más riesgo, los mayores y al personal sanitario. Sin embargo, cuando empezó a aplicarse al resto de la población asistimos a una serie de cambios de criterio en las edades a las que aplicarse, especialmente con la vacuna de AstraZeneca, que causaron cierto desconcierto en los ciudadanos que debían recibirla. ¿A qué se debieron esos cambios de criterios? 

Es complicado, pues se mezclan temas sanitarios y políticos y la verdad es que me resulta difícil dar una respuesta. Hay una cosa que es evidente y es que en Medicina siempre prima el principio de precaución. Cuando tenemos dudas y  no sabemos si algo puede dañar o crear efectos adversos importantes, por precaución, se paraliza la administración del producto y se comprueba y analiza si la amenaza es real. Es lo que ha ocurrido con la aplicación de la vacuna de AstraZeneca, que se paralizó en un primer momento, para comprobar si tenían relación la aparición de trombos tras la vacunación

Tras comprobar que la aparición de estos efectos adversos graves, eran muy poco frecuentes y que las ventajas de la vacunación sobrepasaban ampliamente a los inconvenientes (aparición de trombos) se decidió continuar con su inoculación. Y, efectivamente, esa decisión no siempre fue entendida por la opinión pública y provocó rechazo social en algunas personas, a pesar de las explicaciones que se dieron. No podemos olvidar la gran demanda social que había de la vacuna, todos los grupos se consideraban de riesgo y generaban una gran presión reclamando ser vacunadas con inmediatez. Pese a este inconveniente acaecido, creo que el proceso que se ha seguido es correcto.

En las últimas semanas se han dado a conocer casos de personas vacunadas que se han vuelto a infectar, aunque normalmente con cuadros clínicos más benignos que en los no vacunados. Y otro hecho que también pueda explicar bastantes casos en esta últimas oleadas es la percepción de las personas de que habiendo recibido la vacuna no se contagia la covid-19 a otros individuos. ¿Qué nos puede decir sobre ello?

Lo primero es animar a todo aquel que aún no se ha vacunado, a que lo haga.

La gente tiene que ser consciente de que estamos ante el reto infeccioso más importante de la historia de la humanidad, tenemos más de 180 millones de infectados y más de 4 millones de muertos. Hace poco leí una reseña que es muy muy gráfica y que puede servir para sensibilizar a la población que es reticente a vacunarse. Es como si cada día se estrellaran 23 Boeing 747, ¿alguien en su pleno juicio compraría un billete para ese tipo de avión?, seguro que no. Pues, aunque parezca imposible sí que hay personas que siguen comprando billete para la lotería del COVID-19, o bien no vacunándose, o bien actuando de manera irresponsable en su comportamiento social.

Probablemente como hemos comentado anteriormente, debido al tiempo record en que se han conseguido las distintas vacunas no se ha logrado que sean efectivas al cien por cien, sólo al 90%, lo cual es espectacular. Por ello, es posible que una de cada diez personas vacunadas se infecte a pesar a estar correctamente vacunada. Las vacunas actuales han conseguido evitar en la mayoría de los vacunados la aparición de enfermedad grave, pero no evita al 100% la posibilidad de reinfectarse, por ello, para seguir mejorando es imprescindible, que a pesar de estar vacunados, continuemos con las medidas de precaución, conocidas por todos ( uso de mascarilla en espacios cerrados y distancia social, especialmente con los más frágiles), y conseguir aumentar el porcentaje de personas vacunadas, que será lo que consiga que recuperemos nuestra vida normal y olvidemos esta pesadilla.

Aprovecho esta entrevista para rogar a todas las personas que no se han vacunado aún, a que sean solidarias con el resto de la sociedad y que lo hagan.

No queremos dejar de preguntarle sobre la quinta ola de la que estamos saliendo ahora, que ha afectado a nuestro país, también a nuestra comunidad, provincia y municipio.  ¿Cuál ha sido el detonante?, ¿se podría haber evitado?, ¿se puede achacar a la conducta negligente de los jóvenes o hay otras causas? 

No tengo la certeza plena pues habría que aplicar un buen estudio epidemiológico (planteamiento de hipótesis, metodología, recogida de información y valoración de resultados). Lo que  puedo dar son impresiones y mi impresión es que en esta quinta ola la transmisión ha estado muy ligada a personas jóvenes, con edades comprendidas entre los 18 y 30 años. Creo que hay un pistolelazo de salida, que coincide con la finalización del curso escolar. En nuestro rastreo hemos comprobado que muchos casos estaban unidos a botellones, fiestas fin de curso, graduaciones, reuniones en piscinas… Afortunadamente el sistema inmunitario de los jóvenes funciona perfectamente y gracias a ello, la mayoría de los casos, han sido asintomáticos o han pasado la enfermedad con síntomas leves. Pero esta circulación del virus trae consigo, el aumento de la mortalidad en personas mayores, que en algunos casos han coincidido con los padres y abuelos de los jóvenes contagiados en fiestas.

Pues vamos llegando al final de esta entrevista y nuestra pregunta mira al futuro. Los investigadores advierten que esta no será la última pandemia, ¿qué se ha aprendido de ésta para afrontar las posibles pandemias que puedan venir?

Lo primero que hemos aprendido es que desde el punto de vista de salud pública nos encontrábamos casi en mantillas, pues los sistemas sanitarios de los distintos países habían potenciado mucho la medicina asistencial y hospitalaria, pero no la de salud pública. Espero que esta pandemia sirva para mejorar nuestros sistemas de vigilancia epidemiológica pues el desarrollo de los mismos hará que podamos  para asesorar a nuestros políticos para que estos tomen las medidas más oportunas. Espero también que haya servido para que la población sea consciente de que los sanitarios estamos para ayudar, para prevenir, para curar y no para actuar de policías. Si nosotros recomendamos el aislamiento, éste, es un tratamiento más que hay que respetar para evitar aumento de contagios y el colapso en nuestros hospitales. También espero que a la luz de la experiencia haya un desarrollo legislativo que favorezca las intervenciones en materia de salud pública de los distintos colectivos profesionales,  que han de actuar en estos casos para salvaguardar la salud de nuestros ciudadanos.

Para finalizar quiero deciros que todas las preguntas que me habéis hecho me han parecido muy pertinentes y que ha sido un placer colaborar con vosotros. Espero que lo aportado os pueda servir de ayuda.

martes, 21 de septiembre de 2021

Datos Covid-19 en Alcalá la Real: 13 - 17 de septiembre de 2021

 

Los buenos resultados de las últimas semanas se afianzan en esta, que sólo ha registrado un caso, algo que no ocurría desde  la tercera semana de agosto del año pasado. La cifra total de confirmados asciende a 2315.

La tasa de incidencia acumulada a 14 días ha continuado bajando (36,9 puntos), desde 59,9 el día 10 a 23 el día 17. Para encontrar un dato parecido tenemos que remontarnos a la segunda quincena de agosto de 2020, en la que hubo muchos días con una incidencia de 13,88. La incidencia a 7 días también ha descendido ligeramente, desde 18,4 a 4,6. Esta mejoría en nuestro municipio ha ido de forma paralela a la registrada en nuestra provincia, en Andalucía y en España. Ello ha sido posible gracias al éxito del proceso de vacunación, con una proporción cada vez mayor de personas inmunizadas que reduce tanto el riesgo de transmisión como la gravedad de los síntomas en caso de contagio.

Igualmente, los datos positivos se han dado en todos los municipios de la provincia con más de 20 000 habitantes. Con una incidencia a 14 días por debajo de la tasa provincial (52,4) están por orden ascendente: Andújar (10,9), Linares (17,4), Alcalá la Real (23), Úbeda (26,2) y Jaén (capital) (28,4). Un poco por encima, Martos (69,8).

También ha continuado descendiendo la incidencia a 14 días en Andalucía, que, de viernes a viernes, ha pasado de 116,7 a 79,6. Hay cuatro provincias con una tasa inferior a la autonómica: Córdoba (51,3), Jaén (52,4), Cádiz (56,4) y Granada (71,2) y cuatro por encima: Málaga (85,3), Huelva (96,7), Sevilla (97,4) y Almería (110,9).

En esta semana tampoco ha habido defunciones, que se mantienen en 53, y ha habido un importante número de curados (39). Estas circunstancias, junto con el reducido número de contagios, han producido un descenso importante de casos activos, que, del día 10 al 17, han pasado de 79 a 41. Esta última cifra es la más baja desde el pasado 13 de julio, cuando se estaba iniciando la quinta ola de la que ahora estamos saliendo.

Una semana más, adjuntamos un enlace a la Junta de Andalucía donde los jóvenes con 12 años cumplidos o más (nacidos en 2009 y años anteriores) ya pueden pedir cita: https://www.sspa.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/ciudadania/consejos-de-salud/nuevo-coronavirus-informacion-sobre-la-alerta/vacunacion-covid-19/vacunacion-covid-19-citacion

Como viene siendo habitual, en la sección de noticias pueden seguir la evolución del proceso de vacunación en España y en el mundo.

jueves, 16 de septiembre de 2021

El cólera morbo asiático: la plaga del siglo XIX

Mujer joven que murió de cólera, retratada cuando sana y cuatro horas antes de morir (Imagen de dominio público: https://wellcomecollection.org/works/vt5g3jxf).



Desde un punto de vista epidemiológico, el siglo XIX es la centuria de las grandes pandemias de cólera. En España, a lo largo de ese periodo, esta enfermedad tomó el relevo a la fiebre amarilla y se presentó al menos en cuatro ocasiones, provocando una elevada mortalidad. Hasta entonces, era endémica de la zona del río Ganges en la India; sin embargo, el desarrollo de los medios de transporte hizo que comenzara a extenderse a través de las rutas comerciales dando lugar a una serie de oleadas que se expandieron por todo el mundo. A nuestro país llegó por primera vez en enero de 1833, entró por Vigo procedente de Portugal. En Andalucía lo hizo desde el Algarve portugués. Durante 1834 se extendió por toda España y las estadísticas de la época señalan cerca de cuatrocientos cincuenta mil afectados y más de cien mil muertos en la primera oleada, aunque probablemente estas cifras estén subestimadas.

El Boletín Oficial de Jaén, en su edición de 19 de septiembre de 1833, fecha en la que el cólera comenzaba a extenderse por Sevilla y Huelva, hace una descripción de los síntomas de la enfermedad: dolor de cabeza, mareos, sed con apetito por las bebidas frías, vómitos, diarrea, frío intenso en el exterior y calor en el interior, dolores de vientre y calambres. Una descripción muy benigna de la enfermedad, sin lugar a dudas para no alarmar a la población. José Antonio López Cordero, en su libro Sociedad y economía del Jaén Isabelino, añade a los anteriores la alteración del semblante, la languidez de la mirada y el hundimiento de los ojos, el color azulado alrededor de los párpados y los labios que se extiende por la cara, la afonía, la lividez de las uñas, las arrugas en los dedos debido a la deshidratación, el sudor helado, la pérdida de conciencia y la muerte. Algunos de estos rasgos se pueden apreciar en la ilustración con la que abrimos esta entrada.

Son varios los factores que pueden explicar el elevado impacto del cólera en la sociedad de la época. Por un lado, las deficientes condiciones higiénicas y sanitarias de las poblaciones de la época; por otro el propio concepto de la enfermedad infecciosa que reinaba entonces. Las epidemias se relacionaban con alteraciones de la calidad del aire, con unos agentes denominados miasmas cuyo origen estaba en aquellos lugares donde se producía la putrefacción del aire, desde donde se transmitía y contagiaba la enfermedad. La piel era especialmente sensible a ellos, y como recogía el Boletín Oficial de la Provincia de Jaén y referíamos en una entrada anterior, se proponía la existencia de causas digestivas predisponentes -como el consumo de determinados alimentos- y otras que afectaban directamente al cutis -como cambios bruscos de temperatura, baños fríos- que favorecerían la acción de los miasmas.

La enfermedad, paralelamente, se explicaba por la teoría de los humores, que proponía que aparecería como consecuencia del desequilibrio, bien por la falta o por el exceso, de determinados fluidos corporales, entre los que se encontraba la bilis o la sangre. Ambos planteamientos resultan necesarios para entender desde nuestra perspectiva actual los tratamientos que se aplicaban frente al cólera en el siglo XIX y la inutilidad, cuando no lo pernicioso, de los mismos. A estos remedios dedicaremos una próxima entrada en este blog.

Los primeros indicios acerca de la naturaleza del agente causante de la enfermedad vinieron de los trabajos de John Snow, quien a mediados del siglo XIX relacionó el cólera con el consumo de agua contaminada de una fuente de Londres. Años después, Pasteur y Koch desarrollaron la teoría microbiana de la enfermedad pudiéndose atribuir el cólera morbo a una infección por la bacteria Vibrio cholerae.

Hos día está claramente establecido que el cólera es una enfermedad infecto-contagiosa que se transmite mediante la ingestión de agua o de alimentos contaminados por algunas variedades de Vibrio cholerae por transmisión fecal-oral. Tras se ingerida, la bacteria se multiplica en el intestino delgado produciendo una toxina que favorece la salida de agua de las células provocando una diarrea grave que puede conducir a la deshidratación y a la muerte en poco tiempo si no es tratada. El tratamiento consiste en la rehidratación oral y en la reposición de los líquidos perdidos; en los casos más graves es necesario rehidratar al paciente por vía intravenosa, mediante sueros. Los antibióticos solo están recomendados en los casos más graves. Existen en la actualidad tres vacunas que se administran oralmente y cuya efectividad está comprobada; en ello fue pionero un español, Jaime Ferrán, quien desarrolló la primera vacuna frente al cólera en 1885, la primera también en ser aplicada frente a una enfermedad bacteriana.

Pero a pesar de todos estos avances, el cólera aún no se ha erradicado: la Organización Mundial de la Salud calcula que cada año se producen en el mundo entre 1,3 y 4 millones de casos de cólera y entre 21.000 y 140.000 defunciones, especialmente en países pobres. Como ya lo fue en el siglo XIX, el cólera sigue siendo un lamentable indicador de desigualdad social en este mundo avanzado del siglo XXI.

lunes, 13 de septiembre de 2021

Datos Covid-19 en Alcalá la Real: 6 - 10 de septiembre de 2021

 

Los buenos resultados de la semana anterior se confirman en esta, que ha registrado igual número de contagios (8), siendo tres los días sin ningún caso positivo. La cifra total de confirmados asciende a 2314.

La tasa de incidencia acumulada a 14 días ha continuado bajando (46 puntos), desde 105,9 el día 3 a 59,9 el día 10. Esta última tasa es la que teníamos el 6 de julio; desde entonces no ha dejado de subir hasta alcanzar el pico (898,2) el 12 de agosto. A partir de esa fecha comenzó la fase descendente de esta quinta ola, en la que nos encontramos ahora. La incidencia a 7 días ha descendido ligeramente, desde 23 a 18,4.

Los datos positivos también se dan en todos los municipios de la provincia con más de 20 000 habitantes, que tienen una incidencia a 14 días por debajo de la tasa provincial (116,7). Por orden ascendente son: Úbeda (49,5), Alcalá la Real (59,9), Andújar (62,8), Jaén (capital) (88,7), Martos (94,5) y Linares (104,6).

También ha continuado descendiendo la incidencia a 14 días en Andalucía, que, de viernes a viernes ha pasado de 194,3 a 116,7. Hay cinco provincias con una tasa inferior a la autonómica: Cádiz (86,4), Córdoba (87,9), Granada (104,3), Jaén (105,5) y Málaga (113,4) y tres por encima: Almería (129,8), Sevilla (146,1) y Huelva (150).

Una semana más no se han producido defunciones, cuyo total asciende a 53. Se han registrado 14 curados, 2182 desde el inicio de la pandemia. Asímismo han descendido los casos activos, que, de viernes a viernes, han pasado de 85 a 79. Esta última cifra es la más baja desde el 16 de julio, cuando había 68.

En la sección de noticias pueden seguir la evolución del proceso de vacunación en España y en el mundo, así como otras noticias relacionadas con la pandemia; desde ahí se puede enlazar con la fuente original. Una semana más, adjuntamos un enlace a la Junta de Andalucía donde los jóvenes con 12 años cumplidos o más (nacidos en 2009 y años anteriores) ya pueden pedir cita: https://www.sspa.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/ciudadania/consejos-de-salud/nuevo-coronavirus-informacion-sobre-la-alerta/vacunacion-covid-19/vacunacion-covid-19-citacion

Finalmente, invitamos a nuestros lectores a que participen en la sección de comentarios que aparece al final de cada entrada para hacer este blog más interactivo. Para ello basta con pulsar sobre comentarios y acceder a la pantalla de edición. Una vez escrito el texto se podrá validar con el nombre del autor o incluso de forma anónima.

martes, 7 de septiembre de 2021

De las pandemias del pasado a la covid-19: las epidemias de cólera morbo asiático en Alcalá la Real

Allá por 1999 veía la luz el primero de una serie de publicaciones que hemos dedicado a las epidemias que han afectado a Alcalá la Real a lo largo de la historia, en el que analizábamos los efectos de la epidemia de cólera de 1855. En él, situábamos la importancia de esta enfermedad en el contexto de las epidemias que habían afectado a las poblaciones europeas: la peste hasta el siglo XVII, la viruela durante el siglo XVIII, el cólera al que hacemos referencia a lo largo del siglo XIX o la gripe, principalmente durante las primeras décadas del siglo XX, aunque hubo otras pandemias posteriores de menor importancia años más tarde. Lejos estábamos entonces de imaginar que en estas primeras décadas del siglo XXI, las enfermedades causadas por coronavirus (SARS, MERS) y muy especialmente, la covid-19 definirían un nuevo capítulo de la historia epidemiológica mundial afectando esta última hasta ahora a 220 millones de personas y produciendo más de cuatro millones y medio de fallecidos. Hasta ese momento, nuestros estudios se habían basado en la información que contenían las actas de fallecimientos o los documentos históricos conservados en el AMAR; por el contrario, la pandemia causada por el SARS-Cov-2 nos hacía vivir en tiempo real los estragos de la enfermedad en nuestra sociedad. Y ese fue el origen de este blog, combinar el registro de la evolución de la nueva pandemia y de sus efectos con lo que la historia nos decía de las epidemias del pasado.

Como decimos, nuestros inicios tuvieron como objeto de estudio al cólera morbo asiático, enfermedad que afectó en repetidas ocasiones a Alcalá la Real: 1834, 1855, 1860 y 1885; a cada una de ellas dedicaremos un espacio en este blog. 

A lo largo de la historia se han producido cinco grandes pandemias de cólera. La primera de ellas, entre 1817 y 1823, no llegó a afectar a los países europeos pues no se extendió más allá del mar Caspio. La segunda (1828-1838) llegó a la Península Ibérica en 1833, extendiendose por España desde Portugal. De ello nos ha queda constancia en el Boletín Oficial de la Provincia de Jaén.  En su edición del 19 de junio de 1833 se comentaba que la enfermedad afectaba a Lisboa y a otras ciudades portuguesas. Y aunque por entonces aún no se había manifestado en España, en el número del día siguiente (20 de junio) se advertía que, aunque tanto la Providencia como las medidas del Gobierno eran suficientes para inspirar tranquilidad, sería difícil no sufrir la epidemia. Se instaba desde ese docimento a no dejarse llevar por la deseperación. Como es bien sabido, el cólera se extendió por España y los registros de la época informan de unos 450.000 afectados y más de 100.000 fallecidos.

Los estragos que causó el cólera se debieron en gran medida al concepto que se tenía entonces de la enfermedad. Y tambiénse habla de ello en el boletín de la provincia. En el número del 20 de junio de 1833 se afirma que el principio causante de la enfermedad se encontraba en el aire y que existían dos tipos de causas predisponentes ante la enfermedad, unas que obraban en el estómago y otras que lo hacían en la piel. 

Entre las que afectaban al aparato digestivo citaba los alimentos flatulentos o indigestos, los vegetales crudos, las frutas ácidas o inmaduras, las carnes saladas, las bebidas frías y la embriaguez. Estas causas serían responsables de romper el equilibrio entre las fuerzas vitales, las cuáles tendrían que actuar más en las vísceras en respuesta a tales alimentos, disminuyendo en la piel y dejándola expuesta a la atmósfera, donde se creía residía el verdadero componente morboso de la enfermedad.

Entre las causas predisponentes de la piel estarían las variaciones bruscas de temperatura, la exposición a corrientes de aire, especialmente si se estaba sudando, o el bañarse si se estaba acalorado. La idea era que estas actuaciones debilitarían la piel haciéndola más sensible a los miasmas del aire. También se consideraban causas predisponentes la tristeza y el miedo.

A pesar de que en el texto se anunciaba que la información sobre el cólera continuaría en números siguientes, no se volvió a publica nada sobre el cólera en este sentido hasta el día 19 de septiembre, tres meses después. El objetivo era no alarmar a la población. Pero para entonces, la enfermedad ya se extendía por Sevilla y Huelva, donde había llegado a través de Extremadura. Esto justificaba que se dieran a conocer nuevas informaciones, como las medidas tomadas en Sevilla y que podrían ser aplicables a otras poblaciones; entre ellas se citaba la prohibicón de las reuniones de todo tipo (salvo en la iglesia), prohibir el luto o cualquier manifestación que pudiese hacer decaer el ánimo de las personas, suprimir las ferias y veladas o rebajar los derechos de enterramiento, siendo gratuitos para los pobres. Igualmente se describen en ese número los síntomas de la enfermedad: dolor de cabeza, mareos, sed, vómitos, diarreas, frío intenso en el exterior del cuerpo y calor en el interior (fiebre), dolores abdominales y calambres. Se indicaba que un diagnóstico precoz y el tratamiento temprano facilitaba la curación. Y del mismo modo, también se hacía referencia a algunos remedios frente al cólera, a lo que también dedicaremos una entrada de este blog.

A pesar de haber transcurrido dos siglos desde la primera pandemia de cólera que afectó a Alcalá la Real, vemos elementos comunes con la que ahora nos afecta. A la alarma causada por la proximidad de la enfermedad solía seguir una etapa con la confianza en que no llegara o como veremos en próximas entradas con la negación de la misma cuando ya había casos en las poblaciones; en cuanto a las medidas preventivas, las limitaciones de las reuniones o incluso el confinamiento o el cierre de fronteras nos recuerda a los cinturones sanitarios de entonces. Son paralelismos que nos hacen ver que conocer las epidemias del pasado se hace necesario para comprender la pandemia del presente.

lunes, 6 de septiembre de 2021

Datos Covid-19 en Alcalá la Real: 30 de agosto - 3 de septiembre de 2021

 

En esta semana de transición entre agosto y septiembre ha continuado bajando el número de contagios, se han registrado ocho. El descenso es altamente positivo, en las anteriores habían sido 18, 24, 71 y 113. La cifra oficial de alcalaínos que han contraído la COVID-19 asciende a 2306.

Esta reducción se ha visto reflejada en la incidencia acumulada a 14 días, que ha descendido 55,3 puntos, pasando de 161,2 el viernes 27 a 105,9 el viernes 3. Esta última tasa es cercana a la que teníamos el 9 de julio (92,1), cuando se había iniciado la fase ascendente de esta quinta ola. Es importante que esta incidencia siga bajando aunque es normal que lo haga a menor ritmo. También ha sido muy positiva la evolución en los últimos siete días, que, de viernes a viernes, ha pasado de 73,7 a 23.

Si comparamos los municipios giennenses con más de 20 000 habitantes, la incidencia acumulada alcalaína a 14 días (105,9) es la más baja, algo que no ocurría desde primeros de julio. Le siguen en orden ascendente: Úbeda (107,8), Andújar (117,4), Jaén-ciudad (142,8), Martos (160,2) y Linares (193,5. Todos, menos el último, por debajo de la media provincial (180,9).

También ha continuado descendiendo la incidencia a 14 días en Andalucía, que, del viernes 27 al viernes 3, ha pasado de 270 a 194,3. Hay seis provincias con una tasa inferior a la autonómica: Cádiz (136,2), Granada (161), Córdoba (161,2), Málaga (175,3), Jaén (180,9) y Almería (193,6), y dos por encima: Sevilla (248,1) y Huelva (272).

Otros datos muy positivos son la cifra de defunciones, que se mantiene una semana más, y ya van quince, en 53; y que 52 alcalaínos se han curado. Como consecuencia de ello, así como del descenso de contagios, se ha reducido sensiblemente el número de casos activos, que al terminar la semana es de 85, cifra similar a la que teníamos el 19 de julio.

Por lo que respecta a agosto, ha finalizado con un alto número de casos (230), el cuarto mes con más contagios después de noviembre 2020 (398), abril 2021 (397) y octubre 2020 (313). La primera parte ha coincidido con la fase ascendente de la quinta ola, que alcanzó su punto más alto el día 12 (898,2); fecha a partir de la cual entramos en una etapa descendente, en la que nos encontramos, que, a día 31, era de 147,4. Afortunadamente, como ocurrió también en los dos meses anteriores, no se han producido defunciones, que continúan siendo 53. Se han curado 294 personas y los casos activos se han reducido de 177 a 101, alcanzándose el máximo el día 13 con 241.

En la sección de noticias pueden seguir la evolución del proceso de vacunación en España y en el mundo. Una semana más, adjuntamos un enlace a la Junta de Andalucía donde los jóvenes con 12 años cumplidos o más (nacidos en 2009 y años anteriores) ya pueden pedir cita: https://www.sspa.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/ciudadania/consejos-de-salud/nuevo-coronavirus-informacion-sobre-la-alerta/vacunacion-covid-19/vacunacion-covid-19-citacion